jueves, enero 26, 2012

La mujer y su amigo

En su mundo parece la mejor elección. Ese camino que la llevará al destino correcto, bajo su mirada.

La mujer ha decidido tomar de la mano a su nuevo amigo que ha conocido una noche de deseperación.

Aquella noche ella lloraba amargamente al sentirse desdichada, incomprendida. Necesitaba que alguien la abrazara para saber que aún estaba en las tierras de los vivos. Y llegó, sin que ella le llamara. Se sentó a su lado. Sus ojos no expresaban absolutamente nada. Y su cuerpo era coherente con ellos. No se movió, no le abrazó, no le dijo nada, no secó ninguna de sus lágrimas. Sólo se sentó a su lado y la observó, respirando en cada uno de sus acongojados suspiros. Y ella agradeció este nuevo amigo aunque no llenara sus espacios de dolor íntimo.

La mujer luego secó sus lágrimas. O tal vez no, quizás fueron las sábanas que se las secaron mientras ella dejaba caer su rostro en ellas, hasta hacer de aquel manantial un suave rocío que cayó entre sueños agridulces y que duraron el resto de la noche.

Y cuando en el rostro de la mujer se secaron los surcos de la pena vertida, el amigo supo que no podía abandonarla. Velaría esa noche su sueño. Y cada noche que siguieron esa semana. Y muchos días más después de esa semana.

La mujer ha descubierto a su amigo. Buen amigo. No la abandona, es el único que conoce sus tormentos y risas. Camina con ella. Se ha convertido en su sombra.

Un día a la mujer se acerca un nuevo amigo. Más afectuoso. Le abraza, le habla, le tiende el pañuelo cuando llora.

Pero hasta su entonces fiel amigo que conoció en aquella noche de angustia, le vuelve la espalda. Desaparece en los intervalos en que le acompaña este nuevo amigo. ¿Celos? no lo sabe. Sólo sabe que cada vez que aparece quien le abraza, el otro se aleja silente, tan silente como cuando apareció.

La mujer se ha dado cuenta que debe optar. En su vida no hay cabida para los dos.

El primero ha sido fiel desde aquella noche... el segundo le ha dado toda esa piel que tanto añoraba...

Y luego de varios días tratando de decidir, se convence que es la mejor elección.

Lentamente el amigo que le abrazó, que le enjugó sus lágrimas y le regaló lindas palabras cargadas de cariño se aleja. Se aleja apesadumbrado, con los ojos llenos de tristeza. No tiene cabida en la vida de la mujer.

Satisfecho su primer amigo se vuelve a sentar en la cabecera de ella. Sabe que es el único. Sabe que ya no hay vuelta atrás. Ha ganado la batalla y ya no teme.

Aquella noche al apagar la luz de su pieza, sólo se aprecian dos siluetas.

Allí entre las sombras, duerme la mujer. A su lado, el silencio. Silencio que vela como tantas veces cada uno de sus sueños.

jueves, julio 21, 2011

Un día casi perfecto

Hoy fue un día casi perfecto.
Así me dijo hoy una amiga.

¿Casi perfecto?

Y ante mi pregunta, ¿por qué casi?, la respuesta fue una evasión...
porque la perfección no existe, ¿cierto?

Tal vez ahí está nuestro error, mejor dicho, mi error.

Esperar que la felicidad radique en momentos, espacios, personas perfectas. Y eso no existe, ni existirá.


Si tan sólo pudiese olvidarme de esa palabra, comenzaría a sonreír más.


Si dejase de esperar que los demás no se equivoquen me sentiría más acompañada.


Si viviera en función de lo bueno que pasó hoy y no de lo malo que me hizo sufrir, sería más agradecida del día que se me regala.

Si dejara de buscar desesperadamente mis actos perfectos, me daría cuenta que valgo un poco más...

Autoexigencias, exigencias que te imponen quienes te rodean, sociedad exigente.

Todo me lleva al día "casi perfecto", a la vida "casi perfecta", a los amigos "casi perfectos".

Hoy fue un día "casi perfecto" dijo mi amiga.

Pero agregó algo luego de esa frase que debería yo incorporar al final de cada día que viva...


"Hoy fue un día casi perfecto pero feliz"

Arcoiris

Hoy al despertar por mi ventana vi un arcoiris claramente marcado en el cielo gris.

Y en sus destellantes colores me vi envuelta, olvidando que para poder verlos cuatro gotas de lluvia corrían por el vidrio de mi ventanal.

Caían sin cesar miles de otras gotas. Mis ojos no las veían, porque bailaban felices entre el azul, violeta, rojo, amarillo... y yo sonreía al ver pintado el cielo con vida naranja, con música celeste.

Por unos minutos vi al arcoiris dar vida bajo el efecto de los rayos de sol que se colaban por entre las nubes y la lluvia de un día oscuro. Por unos minutos mi alma respiró profundo y se dejó llenar de luz y color. Y quiso recorrer el cielo con alas que la despojaran del cuerpo que la limitaba y retenía a ras de la tierra húmeda.

Mas de pronto los colores comenzaron a disolverse, y por mi ventana sólo vi gotas de agua que caían frescas. Tras ellas el cielo nuevamente era gris... el arcoiris se marchó y con él los rayos de sol que habían venido a visitar mi habitación.

Ya sin el deslumbramiento del azul, rojo, verde, naranja, ante mí quedó un paisaje opaco. Pero esta vez tenía un matiz de alegría, y es que entendí que basta dejar que un rayo de luz entre en el corazón que derrama gotas de tristeza, para que se llene de colores que cambian la faceta de un mismo paisaje... en sólo un par de minutos.

viernes, julio 01, 2011

Gotas de helada

Sobre la negra noche estrellada hiela.

Hiela sobre la techumbre de mi hogar,
hiela sobre el tejado de una ciudad cansada.

Y al caer el rocío cristalizado
tapa musgos, charcos y seres
que en el frío de la noche
duermen bajo un sueño helado.

Cae el hielo lentamente,
y se cuela sin miedo.

Se cuela por puertas y ventanas,
se cuela en el lugar que habito
se cuela en mis manos,
mis pies,
se cuela en mis pensamientos.

La noche serena deja caer la helada
y en mis párpados el peso del hielo
se deja sentir hasta que se vuelven insensibles.

Insensibles al día, al ruido, a todo el mundo exterior
y me duermo lejos,
muy lejos
de la helada de la noche.

jueves, junio 30, 2011

Reflexiones en el ocaso de un día gris

Este ha sido un día difícil. Y como siempre, en estos días las palabras comienzan a fluir como canto puro desde mis manos trémulas a encontrarse con verdades duras que revelen mis verdades más profundamente guardadas.
Y de esta noche helada nace un análisis, aún con el ímpetu del día arduo en lucha interna como consecuencia de aquellas palabras externas que te dejan simplemente en un estado de reflexión que quisieras evitar...

Reflexión Nº1: Motivos para cansarse de la pedagogìa:

- Que tus alumnos no respondan como tú lo pensabas
- Las horas extra de trabajo que te quitan parte de tu vida personal
- El trato con apoderados que se molestan por lo que haces o dejas de hacer
- Las mentiras en las que te ves envuelta por que tus alumnas no son capaces de decir la verdad a sus papás
- Los celos profesionales
- Tener que estar siempre bien aunque te sientas mal
- Tener que ser multiprofesional sin tener otro título que docente
- Fin de semestre
- Buscar la forma de ser justa con todas pero que te resulte todo al revés... o que no te lo valoren
- No tener tiempo para tus amigas
- El tiempo que le quita tu trabajo a tu familia
- El gastar tanta voz por las puras
- Que el colegio en que trabajas sea el primer tema de conversación que se te viene a la mente

Reflexión Nº2: Motivos para querer y reencontrarte con la pedagogía:

- La mirada agradecida de los niños con los que trabajas
- El abrazo genuino de tus alumnos
- La sonrisa cercana y cálida de los niños
- El canto unido que se transmite con cariño
- La satisfacción de ver que puedes ayudar a alguien a que descubra y aprenda algo nuevo
- El ver crecer sueños, esperanzas, proyectos de vida de otros
- El poder acompañar momentos alegres y tristes, y que la simple compañia sea suficiente para hacerles feliz
- Jugar en los recreos a cosas que hacías en tu infancia y que siempre quisiste volver a jugarlos
- Nunca llegar a ser 100% adulta... o mejor dicho, nunca dejar de ser niña
- Creer que en ellos existe un renuevo bueno y lleno de fuerza
- Los dos meses de vacaciones
- La posibilidad de siempre crear algo nuevo
- El saber que se está en un lugar con humanos y no máquinas ni números

Reflexión Nº3: A modo de conclusión...

Hoy ha sido un día difícil. Hoy he tenido un día agotador, de mucho cuestionamiento de mi labor, y de evaluación de desempeño profesional. Hoy he vivido un día que me remece desde la raíz de mi vocación.

Pero al analizar lo bueno y lo malo, y reconociendo que mi escencia de ser es netamente corazón, más que razón, puedo concluir lo siguiente:

- Que a 30 de Junio del 2011, y con 5 años y 3 meses de experiencia profesional, seguiré luchando por mi vocación de pedagoga. Porque aún tengo fuerzas para creer que por sobre todo lo malo hay cosas mejores, y que más allá de lo difícil e ingrato que puede resultar este trabajo, hay otras cosas que no se pagan y levantan el ánimo, como la energía pura y tierna que me entregan mis alumnas.
- Tal vez en muchos años más no tendré la misma visión. Tal vez me sienta más cansada y no sepa encontrar en la mirada de mis alumnas la fuerza para continuar con la esperanza de que ese renuevo dará buenos frutos.
- Cuando eso suceda, cuando ya no me sienta revivir en la sonrisa de mis alumnas, ese día espero tener la fortaleza y la cordura para decir: hasta aquí llegó mi labor en la Educación.

sábado, abril 30, 2011

Susurro al viento

He decidido obligar a mi mente a que retome las palabras olvidadas y los sentimientos postergados por vivir una apariencia de vida agitada y sin pausas.


Y la obligo luego de una pregunta inquisidora que sin ser esa su intención, ha vuelto a dejar desnuda la peor de mis verdades: la extremada soledad que me envuelve si de mi lado quito el yugo del trabajo.

Y la principal queja la hace el alma inquieta que siente marchitar su esencia amigable y que busca una caricia, un soplo de amor, un momento de encuentro. Y en honor a ella hoy he decidido obligarme a expresarlo, con la secreta esperanza de que esta soledad instalada hace tanto tiempo, se retire antes que sus raíces impidan al corazón sentir y hablar.

Antes del marchitar y el dormir los sentires, un nuevo susurro al viento para regar la esperanza de que un cambio llegará.

domingo, marzo 13, 2011

Cantata Aleluya Cristo Vive

Del baúl de los mejores recuerdos de mi época escolar... allá por septiembre de 1998.
Con cariño y nostalgia este canto del alma.

miércoles, marzo 24, 2010

Los mejores recuerdos de tu vida en la mía



Pasan los años más rápido de lo que pensamos, y al mirar mi blog me doy cuenta que he mantenido este espacio por casi 4 años, y que en cada año celebro este día a la distancia... y al releer lo que alguna vez dije para ahondar un Feliz Cumpleaños, me es difícil escribir sin repetir las ideas, por lo cual en esta ocasión decidí recordar.
Aquí van algunos de los mejores recuerdos que tengo junto a mi hermana, como una forma de decirle una vez más feliz cumpleaños, ah! si, y que la quiero y que la extraño.




- ¿Una muñeca para Navidad? la emoción de esperar ese día 25 por la mañana y ver que en nuestras camas había un regalo... una muñeca para cada una, siempre parecidas pero con el pelo de diferente color, o con ropas distintas. Claro que eso duró unos años, y luego nunca más recibimos en navidad muñecas, fueron reemplazadas por los peluches, y es que ya estábamos "grandes". Peluches que llegan cada 25 de diciembre hasta el día de hoy.

- La soñada colchoneta bronson... seguro que el papi todavía tiene la libreta donde anotaba la plata que juntábamos para comprarla, me acuerdo que llegamos a tener como $500, claro que en esa libreta no quedaba registro de los egresos, solo los ingresos. Menos mal porque o sino quedaría al descubierto que el papi nos engañaba, porque por cada 100 de ahorros le pedíamos 200... que ganas locas teníamos de tener una de esas colchonetas en la casa, pero el no tenerla no nos impedía andar haciendo volteretas e invertidas en la galería.

- Unos ricos chocolates en el cajón de la Pochis. Chocolates que ella tenía que vender en su colegio, pero uno o dos no se notaban, ¿cierto? dos o tres, o toda la caja, ella pensaría que los había vendido... nunca nos descubrieron, seguramente la pocha pensaba que el papi se los comía, como después el terminaba pagándolos...

- ¿Algún coro para cantar juntas? A ver, cual fue el primer coro en que cantamos juntas... si, en la capilla. de ahí al coro de básica en el colegio, ¿te acuerdas? amico mío, non temere piú la notte. Y luego el coro que tanto nos marcó a ambas, como a muchas que pasamos por ahí. Si pienso en ello se vienen tantos viajes, tantas canciones... la gran mayoría juntas. Y si de viajes con el coro se trata, se me viene un momento muy especial a la mente, ese viaje a Chiloé, en medio de la carretera luego de el cuasi accidente, y que bajamos del bus y llorando nos abrazamos... ¿¿recuerdas?? sentir que estábamos vivas y que el Padre Guillermo nos había salvado...

- Coxis eternamente doliente, jajajaja. La típica frase, cuidado, no vez que me duele el coxis?? y la típica respuesta: Ruth, eso fue hace más de 10 años... jajaja

- ¡¡Fuerza Illapu!! conciertos, varios conciertos en los que la garganta se acalambraba de tanto cantar. Y el recuerdo de aquella vez que entraste a conversar con ellos por primera vez, y yo te buscaba y no sabía donde estabas metida, y salió un hombre que se llamaba José Miguel y me dijo, ¿cuál es tu hermana? aaaa me dijo, ella está adentro con los otros del grupo, ¿¿quieres pasar?? y así yo también conocí a cada integrante de Illapu.

- La rusia y el flaco me pidieron que también los incorporara en estos recuerdos, y es que según ellos eras la mejor corredora de las mañanas. Y ellos estaban agradecidos por mantenerlos en línea y esbeltos con los trotes matutinos. Mijitaaaa (ese es el flaco), no se preocupe mijita que yo le ladro a los que la molesten...

- "Eres tú" , primer acorde de la canción ese viernes 16 de diciembre y veo en el fondo de la iglesia entrar a la misma que 15 minutos atrás no tenía peinado, no podía abrocharse el vestido... y venía tan linda, tan lista, como si todo lo anterior se hubiese ido y llevado los nervios penosos de un rato atrás. E innevitablemente una emoción me llena, emoción que hace que me ponga a llorar bajo los codazos de las otras cantantes del coro, ¿¿cómo estaba llorando en la primera canción, cuando todavía no partía el matrimonio??

- El viaje más triste al aeropuerto. Creo que hay tres idas al aeropuerto igualmente tristes, pero diferentes el uno del otro. El primero tal vez fue el más difícil, el momento triste luego de días tan alegres, pero a la vez tan esperado por ti y Oscar. Extraña mezcla de pena incontenible con la alegría de saber que al fin luego de años luchando contra la distancia llegaba el momento de no separarse más. Y al año siguiente la alegría de la sorpresa, pero también el momento del hasta pronto, donde tengo siempre en mi mente las palabras de mi cuñado: vamos a volver, no te preocupes que vamos a volver... ¿¿Y el tercero?? la tristeza de decirle nos vemos pronto a un niño que estaba en mis brazos cuando apenas cumplía 15 días... tristes despedidas que guardan el íntimo deseo de volver a verse pronto, y que con el paso de las semanas vuelven a la rutina que reconforta a través de una cámara web con audio.

- Mayeusis 2008 ... tú con 8 meses y medio de embarazo, yo corriendo para abrazarte luego de más de un año sin vernos... emoción, alegría, esperanza, y al fin poder sentir las patadas de ese niño que llegaría a revolucionar el departamento de torrecedeira. Lejos uno de los momentos más lindos que recuerdo contigo.

- Un Eloy: tu cara de alegría al salir de la sala de partos, y el niño con sus ojos abiertos mirando todo lo que pasaba. El papi y la mami todos chochos, y la cara de alegría (5 metros de sonrisa) del Oscar, fascinado por la experiencia de ser papá. Doy gracias a Dios haber podido estar junto a ustedes ese día, haciendo presencia a nombre de todos los tíos del Eloy porque fui la única que pude viajar a tan especial momento.

- Aaaaabaaaaaa, aaaaaaabaaaaaaa, aaaaaaabbbaaaaaa... momento de alegría, de risa, de chocheo máximo, jajajaja. Es la alegría y el hit del momento, tu risa hoy está en la risa de ese niño pillo, lleno de música y alegría como tú. De tu vientre creció una vida que nos llena en estos días, que hace que uno se olvide de lo que pasa. Abbaaaaaa, aaaaaaabbaaaaaaaa... el mejor momento del día de hoy.


Es mi modo de decirte hoy feliz cumpleaños, son las palabras para decirte que te amo, que en días como esto agradezco tu vida, el tenerte conmigo, el ser mi hermana con la que crecí, con la que peleé y con la que compartí casi toda mi infancia y adolescencia. Espero que este sí sea el último 24 de marzo que pasamos tan lejos físicamente, espero que pronto volvamos a abrazarnos y cantar, y reír, y hablar, y proyectar momentos juntas.

Y ahora me voy a dormir porque el sueño me la gana, y no tengo a nadie que me saque a bailar, así que no puedo decir que BAILANDO SE ME PASA...

Les presento mi blog

Aquí encontrarán parte de mi historia, parte de lo que soy, algo de lo que vivo día a día...

¿quién soy?

Mi foto
soy lo que conocen... ni más, ni menos.

esta soy yo...

esta soy yo...